Para
los recién casados, los excursionistas más exigentes
o los que por mucho campo que haya, no quieran renunciar a todas
las comodidades, les tenemos preparada nuestra suite.
En
una mañana de verano, al son de los pájaros,
podrán disfrutar de un maravilloso desayuno en la terraza.
Se
pueden ver las tranquilas aguas del lago meciéndose
contra la orilla. Las mezclas de colores, sabores, olores
y sonidos harán de esta estancia algo inolvidable.
En
su propio saloncito podrán recogerse antes de ir a dormir
junto a la chimenea, pasar unas horas románticas o simplemente
de relax...
En
el campo, lo más corriente puede parecer un lujo, y es
que la suite tiene su propio baño.